3/4/10

Nadando en lo abstracto

He llenado la bañera hasta arriba, y sin cerrar el grifo, me he metido dentro.
La música sonaba a mi voluntad, pero he querido dejar de oír, de ver y de padecer. Me he hundido en ese mar de miseria mientras escuchaba el grifo como la llenaba más aún.

El agua fluir, mi corazón palpitar, mi sangre correr. La música se ha ahogado a la vez que mis latidos.

Ahora no siento nada malo. Todas esas cosas han quedado en la superficie, pues tienen la cualidad de ahogarse o estropearse si se mojan. Me miran.

He seguido bajo el agua, sin observarlos – aunque siento que me vigilan.
Olvidándolos…

Una tranquilidad de la que no saldría, si no fuera por tener que respirar…y oír que sigo viva, sentir la música al compás de mis latidos, recordar que estoy en ese lugar y en ese momento y que los problemas no se van por desaparecer un par de minutos del mundo.

4 comentarios:

Arald dijo...

Es cierto que los problemas seguirán ahí una vez que vuelvas a ser "consciente" de la realidad, por eso, en ese momento, es cuando debes levantarte con más fuerza y afrontar esos problemas para dejarlos atrás y seguir adelante. Una vez superado te aseguro que las cosas buenas salen a la luz solas y eso es lo que posteriormente recordarás, las pequeñas cosas buenas que te dio lo malo.

Tifa dijo...

me alegra k te guste la foto irene! k pena k no estabas con tu reflex, a ti te hubieran quedado mas chulas las fotos que a mi XD las hice con el movil porke no tenia la camara, pero kedaron bastante bien ^^ tengo mas colgadas en el facebook xD

sobre el texto, anda que no lo he hecho yo eso! metrme ahi bajo el grifo de la bañera xD me relaja un montón y una de dos, o me pongo a pensar en las cosas, o me quedo en blanco, pero para eso necesito escuchar musica a la vez que me meto en la bañera, la pena es que la mia es tope de enana.. y apenas quepo! jaja

enrojecerse dijo...

los problemas no se van al cerrar los ojos ni nada por el estilo, pero si intentas objetivizar (menuda palabra acabo de usar) un cielo oscuro, todo se pasa por un momento.
o eso parece.

Jaime dijo...

Ojalá los problemas fuesen como el aceite, así como tú los describes, que se quedasen en la superficie, y pusiésemos prenderlos para que se consumiesen.

Por suerte, siempre tendremos esos ratitos de evasión, de desconexión, donde parece que nuestra alma se ha liberado del cuerpo y estamos en una especie de limbo; un lugar donde los sentimientos son neutros; un lugar utópico, imaginario...pero que a veces podemos hacer real.

Saludos ^^