25/8/09

Reconocerte la cara en los espejos

Podemos reflejarnos en varios lugares: escaparates, mares, en los ojos de otro ser, en una canción...
Centenares de sitios donde uno puede verse interiormente o de frente; pero ¿y qué pasa con nuestra espalda? Es difícil verla reflejada.
Quienes pueden verla siempre son los demás. Los que observan con mayor claridad cuántas puñaladas llevamos clavadas. Una parte de nosotros que no podemos conocer con facilidad, una parte que no se puede ocultar porque no llegamos.

Mi mundo ha ido mucho tiempo del revés, pues reconozco antes mi espalda masacrada que la cara que refleja mi ser.
A tal situación se llega cuando tu maldita independencia hace que hasta tú reniegues de tus problemas, que TÚ te des la espalda.
Ni ayudas del exterior, ni ayudas del interior. No confiaba en nadie, no confiaba ni en mi mente.
Limpiaba mi espalda con los ojos cerrados, mi espíritu enmugrecía.

Si no te tienes ni a ti mismo, no puedes tener a nadie; por mucho que notes sus presencias.

Ahora sé quien me acompaña a todos lados, quien me acompaña en las soledades, quien nunca me falla: yo.


Nunca he dependido de nadie, ni tan siquiera de mi. Alma desemparada que ha encontrado su cara y su espalda, una totalidad. Alma que no desprecia la confianza en los demás.

4 comentarios:

Anónimo dijo...

Es ciero que hay cosas en la vida que te hacen desesperarse, pero hay que tener en cuenta siempre las cosas buenas de la vida un saludo!

Essències dijo...

Ara! Ara sí que em deixa deixar-te cumentaris.
Te había contestado en mi blog, justo debajo de donde publicaste tu comentario.
Muà

Jury dijo...

wow esta genial! se te da bien eso de escribir.. y tienes razon en muchas cosas ô___o te paras a pensar en cosas que yo... weno, paso del tema xD (he intentao alargar mi coment lo que he podido... para no dejar un cutre "wow que chulo" xD) asi que, animo, y sigue con eso de escribir! :D pero la proxima algo mas alegre, eh? ¬3¬

Essències dijo...

Qué fácil es la teórica una vez que la tienes estudiada. Pero la práctica... la práctica es más complicada.
Es verdad eso de que somos animales (muy a mi pesar). En cambio, a veces llego a dudar de si tenemos o no uso de la razón; en todo caso, si éste existe... Qué mal lo utilizamos.