27/11/10

Despierta. Duerme.

 Los sueños, déjalos en paz. Que duerman...
Róbame las pesadillas que me atormentan. Son todas tuyas. Rómpelas, como me parten a mi. Pedazo a pedazo, lo que más temo.
Retuércelas, que yo lo soportaré. Siempre.

Me presento: soy el cuento del que nadie quiere llegar a saber el final de la historia.
Y pocas veces me he sentido mejor que ahora.

10 comentarios:

Silence Lady dijo...

Sin pesadillas no sabríamos lo necesarios que son de verdad los sueños, pero al fin y al cabo, son todos sueños. Buenos y malos, pero sueños.

Malkev Malkavian dijo...

Realmente queremos llegar saber el final de alguna historia?

PD: Ya te has cargado el blog. ¬¬

AndreaStrawberry dijo...

Estoy de acuerdo con Silence Lady. Las pesadillas son necesarias para que nos demos cuenta que los sueños son geniales :)

Irene dijo...

@Malkev: quería poner la cabecera nueva...y era necesario. A mi me sigue gustando (más incluso)

Y en general: sí, es como todo, se necesita tanto lo bueno como lo malo en esta vida ^^
Graciaaas~~

Cristina dijo...

Joder, me ha encantado Irene.
Y si, el título de mi entrada es de Love of Lesbian (:

El Pollo dijo...

pues yo prefiero quedarme solo con los sueños buenos >_>

enrojecerse dijo...

la canción es de sigur ros :) untitled 1!

Jud dijo...

A veces pienso que de las pesadillas podemos sacar las conclusiones de cómo somos, cómo éramos o cómo seremos.. de cualquier modo, es una tontería.


rómpelas, rómpelas...

enrojecerse dijo...

Es precioso, Irene! Me ha encantado

Kurai dijo...

Hola Irene!

Te sigo yo también =D